Se cumplen 47 años de Mr. Kelly’s. Uno de mis lugares favoritos en la CDMX

Cómo si estuviera en otra dimensión. Pase uno de los días más extraños en uno de mis lugares consentidos de la CDMX.

No estoy segura de cómo empezar a contarles lo que viví en uno de mis lugares favoritos de la CDMX. Hasta cierto punto me pareció gracioso, luego pensándolo bien me pareció desagradable.Ahora, me da mucha risa y quise compartirlo. Primero, porque me encanta ir a comer a Mr. Kellys y segundo, porque es de esas cosas que uno puede contarle a sus amigos y que seguramente los amigos, nunca creían. Gracias, a las nuevas tecnologías pude registrar este incomodo, gracioso, desagradable, amable y cagado momento.

fachada digital de Mr. Kelly´s  Av. Insurgentes Sur 337, Hipódromo, 06100 Ciudad de México, CDMX
autor: desconocido.
http://flipflopflyin.com/g/2014/12/mr-kellys-hamburguesas/

Si hay un lugar a donde realmente me gusta ir es a Mr. Kelly´s. Sin duda regresaré constantemente a este lugar porque me gusta el trato y me encanta que el lugar tiene un aire de los 70.

En este texto describo una de las situaciones más cagadas, rara, excéntrica que me ha tocado vivir… me parece amable la forma en la que le dieron solución a un cliente y sobre todo lo normal con lo que trataron el caso.

Aunque fue un momento muy incómodo para todos, creo que la mayoría lo Gaona nos congracia.

Se estaban peleando una con la otra y se pusieron muy ala defensiva, la de naranja, la que parecía más ruda, se salió a fumar unos 5 cigarrillos, mientras la de amarillo se quedaba a comer su hamburguesa 🍔 aunque, se veía triste por no poder compartir la mesa con la que parecía, su cómplice, su hermana, su compañera y su mundo.

La fumadora entró y con un gesto desagradable se sentó en la misma mesa, la miró desafiante mientras la hermanada de amarillo se comía el último bocado de su hamburguesa. La de amarillo tomó su vaso lleno de coca-cola y la miro fijamente. La escena era graciosa porque parecían dos niñas tetándose, mientras bebía de su popote la retaba con la mirada, la otra de abrazo cruzado y destilando nicotina, tenía actitud despreocupada. La de amarillo no despegaba los labios del popote, se le marcaban más y más las arrugas en sus labios arrugados que con el apretón de boca, para no dejar escapar la soda, se le ponían morados.

La retada, la de naranja se siento ofendida, se sintió ganada y se puso a la defensiva. Se miraron fijamente y la que venía vestida de naranja, se levantó del asiento decidida a ir a la barra con hamburguesa en mano.

Cuando estabas ahí, le dijo a los de la barra, quien me va a moler esto… mostrando la hamburguesa con papas. El chico del otro lado de la barra, sonrió y amablemente metió la hamburguesa 🍔 y las papas 🥔 a la licuadora y ahí, con un poco de cara de asco 🤢 sonrió y puso un poco de agua en el vaso a la mezcla, lo molió y lo entrego en un vaso de plástico.

Yo estaba desde mi asiento mirando con asombro y asco 🤢 mi chico, Juan. No me creía lo que estaba pasando, así que se levanto de la mesa y fue hasta la barra donde molían la hamburguesa y las papas 🥔 para comprobar lo que le estaba describiendo.

Yo grabe la acción y quise compartirla, y aclaró que la comparto porque si hay un lugar a donde me gusta regresar es a Mr. Kellys. Lo comparto con asombro porque me encanta el servicio al cliente de este lugar y también, porque este acontecimiento me hizo reflexionar sobre cómo, con el pasar de los años, los seres humanos nos volvemos necios y aferrados no solo con la comida 🥘 también, con las personas, las situaciones, algunos temas que nos apasionan, la ropa, los objetos, etc.

Bueno, espero que vean este video como se los muestro, desde la perspectiva del buen servicio que da uno de los mejores lugares que existen para comer. Me. Kellys.

Una de las clientas de Mr. kellys en la CDMX tiene un gran amor por los platillos de este restaurante. En este video pide a los trabajadores que muelan sus hamburguesa 🍔 y sus papas 🥔. Los trabajadores amablemente como siempre lo son en Mr. Kellys la ayudan con la petición.