Formas de vida.

Toda la vida me he cuidado de lo que veo. Ayer, pensaba en que odio ver ciertas imágenes en la televisión, en los periódicos, en las exposiciones, en las redes sociales. Es decir, creo que desde hace mucho cuido lo que consumo visualmente.  El arte de la violencia, que por si sola se vuelve primitiva.

La violencia y la sexualidad gratuitas o utilizadas como eje narrativo, se vuelven cínicas, desagradables, incomodas y sobre todo vulgares.

Debo confesar que le huyo a algunas imágenes, textos, películas, fotografías, audios, música… etc.  Creo con firmeza, que uno no tiene que exponerse o experimentar todo lo que esta a la mano. Yo prefiero estar, alimentar y crear a partir de las cosas, temas y vivencias que si mi interesan y que deseo alimentar.

Coincido con que, glorificar la maldad, la violencia y la sexualidad esta en el nivel de inteligencia más bajo.

Como creadores no podemos seguir siendo frívolos, en la actualidad, es mas importante con quien sales, que calzones usas y que tanto enseñas en las redes sociales, eso vale más que la obra que creas. La obra debería ser promocionada en redes, en medios,  no así,  la vida de quienes crean. Sin embargo, la ilusión óptica de la vida  a través de las redes, es eso, solo una ilusión óptica. Por ello, me parece importante resaltar que tanto en la obra como en la vida virtual, uno tiene que tratar estos temas (VIOLENCIA, MALDAD, SEXUALIDAD) como un elemento de ACCIÓN para la narrativa visual, sonora y literaria.